Lixi es una profesional colombiana, tal como sus estudios y experiencia lo acreditan, especialista en marketing online y negocios.
Experta en generación de contenido para redes sociales, es también una viajera empedernida y destinos como Bali, Londres, Dubái, Santorini, Roma, Cancún, así como ciudades de India, Brasil y Estados Unidos, son unos de los tantos lugares donde dejó su huella.
En palabras de esta tenaz mujer, que pasó de tener un trabajo tradicional a convertirse en nómada digital y viajera, está aquí “para ayudarte a crear una vida de la que no necesites escape”.
Ahora, con su marca Lixi Go Travel y su agencia Kiub Marketing, sigue demostrando una característica que la acompaña desde su niñez: ser emprendedora.
“Yo soy de un pueblito de Cauca, Colombia, como se dice, ‘con pocas oportunidades’”, rememora. “Nací allí, de padres que eran empleados del sector público. Crecí en una familia de clase media, sin muchas comodidades, lo normal… Pero siempre, desde muy chiquita, me interesó el emprendimiento”.
Hoy con la posibilidad de trabajar desde cualquier parte del mundo, explota dicha libertad compartiendo sus talentos y conocimientos mientras ayuda a otros a hacer lo mismo. Pero lo cierto es que primero hubo una Lixi que empezó desde abajo: “Cuando estaba en el colegio, yo vendía dulces, también hacía manualidades y las vendía. Después empecé a hacerlo más como forma de generar ingresos, vendía postres en la calle y hasta creé una marca con una amiga. Nos iba muy bien en el pueblo”.

“Siempre tenía esa ‘cosita’ de querer emprender y de querer hacer algo, aunque no tenía idea de qué. Mi padre también fue muy emprendedor”, aclara sobre esa cualidad que, en cierto modo, pareció heredar. “Todos mis proyectos siempre tuvieron el apoyo de mi familia”.
Según cuenta, Lixi apenas viajaba una vez al año con su familia solo en Colombia (nunca había salido del país). Pero ese espíritu viajero y emprendedor iba creciendo en ella y, claro, estaba por forjarse con el correr de los años…
Esta joven latina sabía de alguna forma cuál sería su camino, así que se dedicó al estudio de lo que en la actualidad ejerce. Entonces se formó, hasta que llegó el momento de culminar su tesis de grado y se graduó.
“Cuando estaba en la universidad”, dice Lixi, “entendí mucho la importancia de estudiar inglés por mi carrera de mercado y negocios y entré en un programa de intercambio para ir a EE.UU.”.
“Cuando fui a estudiar y a aprender inglés ahí, se me abrió el mundo. Estaba allá afuera y, ¡guau!, con la oportunidad de trabajar… Fue una experiencia maravillosa, pero ahí empezó a nacer eso de preguntarme si sería empleada toda la vida”.
Cuando llegó el turno de la pasantía profesional, Lixi se movió a Panamá, donde la esperaba una empresa multinacional: “A los seis meses, ya quería renunciar”, confiesa, porque “después de haber estado viajando, trabajando en Disney, no servía para estar encerrada. Mi espíritu necesitaba salir, exponerse al mundo, conocer cosas”.
Antes de graduarse de la universidad, como esta emprendedora declara, ya había creado un proyecto buscando libertad, pero nunca había logrado nada con eso. “Era una idea. Quería viajar por el mundo creando contenido, inspirar a otras personas a salir”.
Lixi desempeñaba su labor en el Departamento Comercial de una compañía de maquillaje, y ahí radicaba parte de su frustración. Ella decía: “Me gradué en marketing y no estoy trabajando en nada que tenga que ver con eso”.
“En ese trabajo no había muchas posibilidades para desenvolverme y eso contribuyó a que quisiera irme, porque no estaba donde quería”.
Ese fue el punto de quiebre, uno que terminaría de afianzar su destino. Y es que Lixi, tras su primer año laboral, no dejaba de pensar en “el propósito de la vida”. Se cuestionaba si de cierto podría vivir de ese trabajo que tenía. Así fue que decidió dar lo que para ella fue un “salto cuántico” hacia su pasión, los viajes y el emprendimiento… ¡y renunció!
El año 2017 fue testigo de ello. Esta profesional de los negocios internacionales dijo adiós a su trabajo corporativo ni más ni menos que para para perseguir sus sueños. De modo que, con ahorros y sacrificando su estilo de vida, se apuntó a un voluntariado en Egipto. Pero, como la vida siempre ofrece desafíos, este legendario destino no podía hacer excepciones. Cuando llegó, se dio conque la realidad era muy distinta a la que esperaba. Tuvo que convivir con una docena de chicas de distintas nacionalidades, sin agua, sin energía, sin lugar (una noche se vio obligada a dormir casi que en el suelo). Y, como si eso fuera poco, estuvo a punto de terminar en la cárcel:
“Había creado un proyecto que buscaba impactar la ciudad, así que nuestro primer proyecto fue para limpiar la basura que había en uno de los íconos de Egipto, las pirámides, y educar con ello a la gente. Pero fue por eso que casi nos meten presas. Consideraban que éramos ‘terroristas’ por mostrar a los egipcios que el país estaba sucio. Y fue tremendo, un golpe. Yo quería hacer algo lindo por el mundo y salió súper mal”.
Sin embargo, Lixi no se arrepiente y asegura que semejante experiencia le enseñó mucho. Para su suerte, en el grupo había unas cuantas latinas con quienes se relacionaba más y que hicieron la situación más amena.
“El choque cultural era fuerte, en especial para mujeres y por cómo debíamos vestirnos… Pero al final disfrutamos el viaje y conocimos muchos lugares”, reflexiona nostálgica. Sin dudas, algo que cambió su forma de ver el mundo y que le enseñó que, de cada experiencia, se aprende algo nuevo que te hace crecer.
Desde ese instante en el que Lixi vio lo bueno de la situación, todo cambió para bien. Así que terminó el programa y pudo viajar por Europa como había planeado. No obstante, un nuevo obstáculo dijo presente: se quedó sin dinero. Tampoco tenía trabajo ni proyectos, y en esas condiciones tuvo que regresar para comenzar de cero.
Con muchas ofertas en el mundo corporativo, todavía quería emprender, por lo que empezó a consolidar Lixi Go Travel como una marca de viajes, buscando inspirar a otros a ir por sus sueños. Ahora bien, esta experta colombiana sabía que tenía que haber resultados económicos, a la vez que su disciplina la llevaba a seguir formándose y entrenando su potencial.
Ya en 2019, Lixi había decidido volver a su tierra, específicamente a la casa de sus padres. En ese contexto, conoció a una de sus mejores mentoras de Estados Unidos, hoy gran amiga suya, quien la llevó a otro nivel y la sacó de su zona de confort para que creara un negocio bien constituido en lo legal en dicho país, a partir de sus natas habilidades:
“Me tomó casi dos años crear la agencia Kiub Marketing, con la que empecé a desarrollarme laboralmente. En todo ese proceso tuve a mi mentora de EE.UU., quien me decía: ‘Eres muy buena en redes sociales, ¿por qué no ayudas a otros con las redes sociales?’”.
Pero algo inesperado se acercaba al mundo entero: “Mi empresa, que también opera en EE.UU., estaba en sus inicios, y yo viajé a Brasil para trabajar como parte de un sueño que tenía; volví y en marzo cayó la pandemia (de COVID-19). Pero como mi trabajo ya era digital, seguí consiguiendo clientes con quienes trabajaba en la virtualidad y, como había mucha gente en casa, podía dar clases de español mientras conocía personas de todas partes”.
“Lo bueno es que la pandemia”, explica con alivio, “me agarró con mucho trabajo y en mi casa, con mi familia; estando sola hubiera sido demasiado difícil, pero con ellos la pasé súper bien. Apenas abrieron fronteras, me dije: ‘Necesito vivir la vida de una chica de 27 años, no puedo estar con mis padres toda la vida, me voy’. Y tomé un nuevo rumbo que para mí no fue tan difícil”.
Convencida de que no hay tal “país de las oportunidades”, sino que las opciones se las crea uno mismo, se mudó a Medellín en septiembre del mismo año para crecer como persona y emprendedora, incluso cuando no conocía a nadie y sólo tenía para pagar 3 meses de arriendo.
Pese a ello, llegó un momento en el que se sintió saturada y que toda su vida era el trabajo, los clientes y el equipo. “No había tiempo para mí y ya estaba presentando signos de estrés. Se me caía el cabello”, recuerda los motivos que la llevaron a parar todo e irse Asia en 2023.
“Decidí viajar a Asia para volver a conectarme con la Lixi viajera, bloguera, y ahí me di cuenta de que era importante mi espiritualidad, no en lo religioso sino a nivel interno. Si yo no estaba en paz conmigo, pues, iba a ir a mil retiros y nunca iba a estar bien…”.
Para ella, la meditación y haber realizado un retiro de silencio de diez días contribuyeron mucho a esa parte espiritual que optó por construir.
“Siempre tenía la idea de que podía lograr algo más grande y trabajaba por ello, estudiaba, leía, tenía a mi mentora. Pero si yo volviera al pasado, me diría: ‘Lixi, sé más paciente y más perseverante’, porque empezaba uno y otro proyecto y por ese deseo de querer más, que hizo que me tomara un poco más de tiempo lograr lo que ahora estoy haciendo”, recapacita con más madurez.
La constancia de la experta en marketing se ve reflejada también en su continua capacitación. Al respecto, comenta que incluso en el viaje que acaba de hacer a Asia se mantuvo estudiando libros y cursos, puesto que “es lo que te permite seguir avanzando”. Y agrega: “Siempre tengo a mentores a quienes acudo para ver de qué manera trabajar y seguir sacando provecho a todo lo que sé y pueda lograr”.
Para Lixi, el sentido de la vida está en disfrutar de lo que hacemos. Ella, por su parte, se dedica a compartir conocimientos que permitan crear verdaderos negocios, usando nuestros talentos.
“En mi agencia Kiub Marketing”, detalla, “creamos estrategias de contenido para redes sociales y marcas personales, llevando comunicación, para aumentar ventas y visibilidad. También tengo mi marca personal como creadora de contenido, que es Lixi Go Travel, y soy mentora, profesora en temas de redes sociales para organizaciones y toda persona que quiera emprender”.
Lixi te enseña cómo hacerlo y te ofrece entrenamiento. Además, como su equipo es bilingüe, se destaca por dar ventajas a quienes quieran ingresar en el mercado hispanohablante. En cuanto a Lixi como marca, tiene un canal de YouTube en el que hace podcasts y publica contenido de viajes.
Sobre esto último dice: “Todos los viajes que he hecho han estado enfocados en oportunidades que me ayudaron a crecer profesionalmente (estudiar inglés, hacer pasantías, voluntariados, emprendimientos, blogs…). Algunos por el mero placer de conocer. También viajé a México para trabajar en unos proyectos de marketing para televisión”.
Asegura que hace todo tipo de turismo. Asimismo, revela que le gusta viajar sola por la posibilidad de organizarlo todo y que es alguien de aventura. Dado que no es prejuiciosa, afirma que en todas partes se encuentran cosas interesantes de las que se puede aprender.
“Mi sueño más grande es poder impactar la vida de muchas personas, para que puedan tener una vida feliz y plena y generarme esa vida feliz y plena para mí”.
Para cumplirlo, insiste en entrenar y ofrecer mentorías personalizadas a quienes llama “revolucionarios”, de forma que puedan crear un negocio rentable y monetizar sus redes. Además, te regala una guía básica de seis pasos para lograrlo.
Para continuar sorprendiéndonos, Lixi siempre pronuncia un lema: “Despide a tu jefe”. Claro, el “jefe” que vive en nuestra cabeza… Y de eso se trata su podcast, que puedes escuchar en YouTube o Spotify. Es decir que, si tu corazón pide un cambio y estás dispuesto a despedir las voces de tu mente que te aterran para llegar al éxito, esto es para ti.
En vistas a su futuro, nos cuenta: “Ahora mismo quiero dedicarle mucho más tiempo a Lixi Go Travel como marca, porque al trabajar con mis clientes me gusta estar en frente de la escena, no detrás. Quiero posicionar mi podcast, ayudar a más personas, sacar una membresía, brindar talleres, formar un equipo súper grande como antes y poder generar un movimiento de personas revolucionaras que no quieren ser parte del esquema tradicional de 5 a 7, de 8 a 6, sino emprender, ser más digitales”.
“Como consejo final, yo diría que es posible crear una vida de la que no necesites escape si realmente te comprometes a ello. Siempre va a haber miedos, cosas que impidan lograrlo, pero cuando tienes ese objetivo y crees en él, lo puedes hacer posible, lo puedes construir. Solo hay que empezar a despedir todas esas vocecitas de nuestra cabeza y empezar a trabajar”, cierra con una sonrisa.
Contactándola, Lixi puede ayudarte y orientarte en tus proyectos. ¿Estás listo para ser parte de su revolución? Robert Chevalier
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Para más información, visita las páginas Lixi Go Travel y Kiub Marketing.
Robert Chevalier es un escritor argentino, nacido en La Banda en 1995.
Es autor de narrativa, principalmente de novelas infantojuveniles de suspenso, fantasía y ciencia ficción.
También es estudiante de ingeniería y genealogista. Escribe desde niño, pero comenzó su carrera en su adolescencia y ya cuenta con varias obras publicadas e inéditas. Desde 2014, cosechó numerosas distinciones y logros como la Declaración de Interés Cultural de su primer libro y su posterior participación en la Feria del Libro de Francia Salon du Livre de Paris.
Desde 2015, varios de sus libros se convirtieron en material de estudio de escuelas, donde son trabajadas por niños y adolescentes.
En el año 2016 trabajó en Minnesota, Estados Unidos.
Desde 2018, participó en concursos nacionales e internacionales y resultó ganador de premios y seleccionado para integrar antologías de relatos de España y Argentina. En 2019 fue nombrado como uno de los “jóvenes modelo a seguir de la sociedad”.
En 2022 fue reconocido por sus 10 años de trayectoria literaria.

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